A vos, ¿te importa que Julio López no aparezca?

Hoy se cumplen 4 años desde segunda desaparición. Hoy no sabemos nada de Julio López. Hoy millones de argentinos seguirán su vida como si hace 4 años nada hubiera pasado.

Los avances en los juicios contra los represores son uno de los más grandes logros de las organizaciones de DDHH en nuestro país. No podemos permitirnos retroceder ni un paso. Debe haber justicia. Pero para que haya justicia, debemos saber donde esta López.

No puede ser que como sociedad naturalicemos la desaparición de una persona, testigo clave que permitió que un genocida como Miguel Etchecolatz termine preso. No puede pasar un día sin que reclamemos la aparición de Julio López. La incertidumbre de no saber que pasa con una persona es algo inexplicable y muchos saben de eso. 27 años después del fin de la dictadura vuelven los desaparecidos. Porque Lopez es eso, un desaparecido en democracía. Igual de desaparecido que lo fue durante la dictadura, o quizas peor, justamente por haber sido desaparecido y por haberse animado a declarar y revivir el terror para que se haga un poco de justicia.

¿Y nosotros que hacemos? ¿Miramos para otro lado? ¿Vamos a decir “algo habra hecho”? Y claro que hizo algo. Relato los horrores que vivio en un campo de concetración en manos del asesino Etchecolatz. ¿Y entonces? ¿Que desaparezca?

Sin importar las opiniones que tengamos sobre los gobiernos de turno, la aparición de Jorge Julio López debería ser una bandera que sostengamos hasta que haya justicia. Espero que no pasen más de 30 años. No podemos darles ese lujo una vez más.

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